Es un préstamo garantizado con valores negociables. El tomador deja títulos en garantía y recibe dinero; al vencimiento devuelve el dinero más el interés pactado y recupera sus títulos. El colocador presta su dinero y cobra la tasa, con el respaldo de la garantía y del mercado.
Los títulos en garantía se valúan con un "aforo" (un porcentaje de su valor). Ejemplo: acciones por $10.000 con aforo del 80% permiten tomar $8.000. Para quien tiene pesos ociosos, la caución colocadora es una alternativa de corto plazo.
Fuente: Mercado de Capitales (IAMC/UBA)