Es la tasa única que iguala el valor presente de los flujos futuros con el precio actual del bono. Es la medida de rentabilidad más usada porque considera todos los pagos.
Tiene dos supuestos que conviene recordar: (1) que el bono se mantiene hasta el vencimiento y (2) que todos los cupones se reinvierten a la misma TIR. Si no se cumplen, el rendimiento real será distinto; por eso existe también el "retorno total", que proyecta reinversión y precio de venta.
Fuente: Mercado de Capitales (IAMC/UBA)